15 de agosto de 2016

El Botiquin

Prepara tu botiquín de montaña

Todos estamos de acuerdo en llevar un pequeño botiquín cuando salimos a la montaña, lo que ya no resulta tan evidente es qué debemos llevar en él.
Recomendar un botiquín de montaña no es tarea nada fácil, ya que, si optamos por diseñar uno muy completo (más voluminoso y pesado), lo más probable es que el montañero no lo lleve consigo. Por ello es preferible cargar con un pequeño botiquín que nos acompañe en todas las salidas, a tener uno muy completo que posiblemente se quede en el maletero del coche.

Qué llevar en el botiquín y por qué

Lo más recomendable es que cada montañero diseñe el botiquín según sus necesidades, teniendo en cuenta una serie de consideraciones:
• El peso y el volumen del botiquín.
• Duración de la actividad montañera.
• Aislamiento de la zona donde se vaya a practicar dicha actividad.
• Posibilidad de improvisar material de curas.
• Llevar solamente aquello que sepa usarse.
• Recipiente lo más estanco posible (puede ponerse dentro de una bolsa de congelación con cierre hermético).
Sin ánimo de dogmatizar, sugerimos algunas ideas para excursiones en nuestras montañas, que no tienen grandes altitudes ni características tropicales. Un botiquín personal de 45 g (+ 50 g de la manta térmica) para una excursión de un día podría contener:
• Manta térmica.
• Comprimido de ibuprofeno de 600 mg (1 o 2).
• Aguja.
• Hoja de bisturí.
• Paquete de gasas estériles 20 x 40.
• Cinta americana.
• Teléfono móvil.
Un posible modelo de botiquín de 690 g para excursiones más largas o para un guía de montaña que lleve clientes sería:
1. Manta térmica. La manta térmica refleja el 90% de la radiación infrarroja y es impermeable por lo que incluso podria ofrecer más calor que una funda de vivac. Si la temperatura exterior es superior a 0°C aumenta la temperatura corporal en 5/8°C, si es inferior a 0°C la temperatura corporal aumenta en 3/4°C. Hay de tres pesos: 50, 100 y 200 g (la fina puede romperse con el viento).
2. Antiséptico: en principio las heridas se pueden lavar con agua limpia (de beber). Resulta útil llevar una esponja jabonosa, con lo que podríamos ahorrarnos la povidona yodada. En caso de querer llevarla, y para evitar los desagradables derrames accidentales, se puede llevar en pomada o en frascos monodosis.
3. Vendas de crepe  (1 de 7 cm x 10 m y 1 de 10 cm x 10 m). Sirve para mantener un apósito en su sitio, aplicar presión para controlar la hemorragia y la tumefacción, inmovilizar si es necesario y favorecer el retorno venoso.
4. Férula moldeable (tipo Samsplint). Se usa para inmovilizar, ocupa poco volumen y es muy versátil.
5. Lápiz de amoniaco para las picaduras de insectos.
6. Hoja de bisturí. De los instrumentos para cortar es el que menos volumen ocupa.
7. Repelente de insectos.
8. Apósitos tipo Compeed. Para rozaduras y ampollas
9. Guantes de nitrilo. Como protección personal antes de manipular una herida. Pueden usarse los de latex pero producen más alergia y son menos resistentes.
10. Fármacos:
• Ibuprofeno de 600 mg. No administrar en caso de úlcera gastroduodenal. El ibuprofeno es un analgésico-antiinflamatorio que puede utilizarse bajo prescripción médica a dosis de 400-600 mg cada 8 horas si es necesario para calmar el dolor y/o reducir la inflamación. Se usa en congelaciones para bloquear los mediadores inflamatorios que empeoran la lesión.
• Antihistamínico. Se usan en caso de alergia.
• Amoxicilina con ácido clavulánico 875/125 mg o ciprofloxacino 500 mg, en caso de alergia a penicilina. Administrar 875/125 mg amoxicilina con ácido clavulánico o 500 mg de ciprofloxacino en caso de sufrir una herida que no podrá recibir asistencia médica antes de 6 horas. Estos antibióticos también son útiles en otras infecciones que pueden sufrirse en la montaña (respiratorias, urinarias, otorrinolaringológicas…).
• Analgésico: paracetamol 1 g y ácido acetilsalicílico 500 mg. No administrar ácido acetilsalicílico en caso de alergia, úlcera gastroduodenal o asma. El paracetamol a dosis de 1 g cada 8 horas o el ácido acetilsalicilico a dosis de 500 mg cada 8 horas son analgésicos que pueden utilizarse bajo prescripción médica para calmar el dolor.
• Antidiarreicos: Loperamida. En caso de diarrea pueden tomarse 2 comprimidos de entrada, seguidos de un comprimido después de cada deposición diarreica, sin pasar de 6 comprimidos diarios.
• Antieméticos: metoclopramida. 1 comprimido en caso de náuseas o vómitos.
• Tabletas potabilizadoras de agua (tipo Micropur).
• Colirio antiinflamatorio-antibiótico. Puede usarse en caso de conjuntivitis.
• Medicación de uso personal habitual (alergias, migraña, hemorroides, acidez de estómago, insulina, adrenalina precargada,…). Evitar llevar fármacos que puedan alterarse con las temperaturas altas (por ejemplo, supositorios, ya que se derriten con el calor).
11. Lápiz y Cinta americana (enrollada en el lápiz). Suple al esparadrapo, pues pega incluso en temperaturas muy frías y es muy útil, incluso, para reparar prendas de vestir rotas, etcétera.
12. Gasa vaselinada 5,5 x 8 (tipo Linitul). Puede usarse para tapar una herida torácica penetrante o para que las gasas no se peguen a la herida.
13. Aguja. Tiene numerosos usos como vaciar una ampolla por rozadura o sacar un pincho clavado en la piel. Al rojo vivo puede servir para drenar un hematoma subungueal, etcétera.
14. Pañuelo triangular tipo fular (150 x 90). Para inmovilizar las lesiones, especialmente de extremidades superiores.
15. Instrucciones de uso de los fármacos.
16. Gasas estériles 20 x 40. Para cubrir las heridas y minimizar la infección antes del vendaje o antes de aplicar la presión para detener la hemorragia.
17. Protección solar mínimo FPS 15
18. Puntos de sutura adhesivos (tipo Steristreps). Para unir los bordes de las heridas incisocontusas.