Mi primera ruta con los asaltamontes
Cuando recibí la noticia de que los asaltamontes arrancaban el año con una ruta fácil, de las de iniciación para las oxidadas como yo, no lo pensé y desde el principio tuve claro que me lanzaba a la aventura.
Quedamos el domingo 17 en casa de Manopi a las 8:30h, y lo primero a tener en cuenta: no pensar que también en domingo había que madrugar, pues a partir de ahora me haré a la idea de que el montañismo implica esta realidad.
La ruta, me dijeron los hermanos, es sencilla y para principiantes. Y yo no lo dude porque nos acompañaban un mogollón de niños, unos verdaderos jabatos y jabatas que se han ganado el nombramiento de verdaderos montañeros.
Llegamos a la Garapacha y subimos en coche hasta el cruce del Mojón de las cuatro caras desde donde continuamos a pie. Pacopi me comento que normalmente ellos ese camino también lo hacían a pie, y la verdad es que es un paseo precioso porque las vistas son dignas de ser contempladas con más lentitud que como se hace en coche.
Desde el cruce del Mojón y tras reparto de gorros y guantes para aquellos que se habían despistado un poco, éramos principiantes, comenzamos la andadura. Al principio todo era alegría y júbilo, estamos frescos y parecía un juego. Manopi decidió que paráramos quizá demasiado pronto a comer y reponer fuerzas, pero lo que en principio pareció una decisión un poco sin sentido, luego comprendí que tenia su sentido. Él sabia lo que nos esperaba y quiso que los niños y los principiantes cogiéramos fuerzas ante lo que se nos venía encima. En palabras de Gemagoma, las curvas quitapenas.
Así, que tras dotar a nuestro organismo de energía comenzamos a subir hacia nuestro primer pico de montaña, La Pila a 1265m. Nos costo, al menos a mí me costo, pero lo conseguimos, y como bien decía Pacopi, al llegar se olvidan todos los dolores. Pero lo que no olvido es que llegue al pico porque el brazo de Pacopi me ayudo a superar en ese momento un miedo ancestral, ¡mi vértigo!, gracias Pacopi. Soy muy consciente de que mi vértigo es un problema para mi sueño de hacer montañismo.
Tras conseguir el pico decidimos comer en Los Cenajos, otra subida justo enfrente del pico de la Pila donde se encuentra la caseta del guarda forestal. Esa subida aun me costo más, pero en este caso, no por el vértigo sino porque como principiante no supe calcular mi cansancio y antes de llegar mi respiración era más que forzada.
La bajada estuvo envuelta en unos deseos irrefrenables de llegar al coche, ya ni de la cerveza se hablaba, una sola idea inundaba nuestra mente, llegar al coche. Pacopi se adelantó para llegar antes al coche y subir a por los niños, algo que lleno de alegría a todos cuando se hizo realidad.
La aventura termino en casa de Aironpi donde nos tomamos unas cervezas y unas botellas de sidra, cortesía de Angel Harley y Gemagoma. Así que no me olvido amigos, os debo una a todos.
Para terminar, decir que fue un día muy bonito, en el que después de llevar unos pocos de años encerrada en libros volvía a ver la naturaleza viva. Gracias a todos por permitir que comparta estos momentos con todos vosotros. Y, una noticia que quiero compartir con vosotros, hoy es un día muy especial para mí porque me han comunicada desde la universidad que me ha sido concedido el premio fin de carrera al mejor expediente académico de mi promoción. Así, que como sé que os alegráis por mí, os debo dos. Un beso y hasta pronto a todos.
Ah! Un fuerte: NIÑOS, SOIS LOS MEJORES MONTAÑEROS!!!!!!!!
...............................Lola Rincón
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Actividad: senderismo
Distancia recorrida: 13,5 kilómetros
Altitud min: 765 metros, max: 1.265 metros
Desnivel acum. subiendo: 696 metros, bajando: 691 metros
Grado de dificultad: Fácil .
Finaliza en el punto de partida (circular): Sí (se vuelve por el mismo camino)
Coordenadas: 597
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